“Nada. Me he acostumbrado tanto a no leer que ni siquiera leo lo que cae ante mis ojos por casualidad. no es fácil: nos enseñan a leer desde pequeños y durante toda la vida seguimos esclavos de todos los chismes escritos que nos ponen delante de los ojos. Quizas hice cierto esfuerzo también yo, en los primeros tiempos, para no aprender a leer, pero ahora me sale muy natural. El secreto está en no negarse a mirar las palabras escritas, al contrario, hay que mirarlas intensamente hasta que desaparecen.” Italo Calvino - Si una noche de invierno un viajero.